La luna de Saturno Titán, que se caracteriza por sus precipitaciones y mares de hidrocarburos, presenta abundantes recursos y fuentes energéticas para sostener la presencia humana.

El sueño de montar una colonia humana en Marte se convertió en una de las grandes prioridades de la exploración espacial y es comprensible, ya que supondría un gran paso en una nueva etapa que nos permita seguir avanzando hacia otros rincones de nuestro sistema solar.

El objetivo es simple, al tener una colonia humana en marte estaríamos cerca de los planetas más lejanos ya que desde gigante rojo podríamos iniciar misiones y estaríamos limitados a la Tierra. Aunque supone un gran desafío por toda la infraestructura y los recursos necesarios está claro que es una inversión que podría salir muy rentable.

En este sentido resulta también muy curioso ver que uno de nuestros próximos destinos no sería un planeta sino un satélite, concretamente Titán, la mayor luna de Saturno y el segundo más grande del sistema solar después de Ganímedes.

La razón es muy sencilla. Se trata de un cuerpo de tipo rocoso que no sólo cuenta con una densa atmósfera formada principalmente por nitrógeno, sino que además dispone de una gran cantidad de recursos naturales que podrían proveer de toda la energía que necesaria. La combustión de metano (después de la electrólisis del agua), en combinación con otra fuente de energía como la nuclear, es una opción viable. Otra fuente química de energía es la hidrogenación del acetileno, sostiene un estudio de científicos planetarios estadounidenses.

Una de las fuentes energéticas más importantes se encuentra en los lagos de hidrocarburos que hay a lo largo de toda la superficie de Titán, aunque también sería viable aprovechar las fuertes corrientes de aire que se generan en al atmósfera superior gracias a la influencia de Saturno.

Sobre el papel suena muy bien, pero hay que tener en cuenta que llevar una misión humana a Titán planeta desafíos muy importantes debido al frío extremo de su superficie, que llega a los 180 grados bajo cero, su inhóspita atmósfera y su baja fuerza de gravedad (0,14 g).

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here